PROS Y CONTRAS DE VIVIR EN FURGONETA CAMPERIZADA

Actualizado: 20 dic 2021

"Tenía ganas de escapar, de dejarlo todo y hacer un viaje por un periodo largo. Por un lado se moría de miedo, pero por otro, se moría de ganas de desprenderse de todo eso que no le hacía feliz. Aprender a viajar sin equipaje y dejarse llevar. Le sobraban las ganas de recogerse el pelo dando vida a una larga coleta y armarse de valor para enfrentarse al mundo que había tras esas cuatro paredes, decidiendo por ella misma, como vivir. Pero le daba miedo, pues dejar todo para viajar por el mundo es un camino de ida sin carteles de señalización. Un interrogante que solamente se responde mientras se vive y le aterraba la idea de no estar preparada. Y los día pasaban...y cada vez se sentía más atada a un mecanismo del cual ya no podía escapar. O al menos eso creía. Familia, trabajo, dinero, amigos… hasta que un día se dio cuenta de que nada es imposible, y que la vida es demasiado corta para desperdiciarla dedicándose a algo que no le hacía feliz. Que viajar era la respuesta sin importar cual fuera la pregunta. A sí que, un día, cogió la furgoneta y condujo a donde fuera que fuese dejando todo atrás, todo, menos a él."


Raquel Carrasco.




Si algo teníamos claro, es que en la vida queremos divertirnos como niños y vivir cada momento como ancianos. Nos negábamos a llevar una vida normal. Y con esto no queremos decir que tener un trabajo estable, comprarse una casa y tener hijos este mal, sino que simplemente, no es lo que a nosotros nos hace felices. Y no hablamos de risas o de carcajadas, sino de algo más allá. Hablamos de un estado de ánimo, de sentirnos satisfechos, de tener paz interior llevándonos a tener un enfoque más positivo sobre las circunstancias que nos presenta la vida.


Antes de embarcarnos en este viaje tuve momentos felices, claro que sí, pero fue poner un pie en la furgoneta y, mis expresiones faciales se relajaron, mi mente se tranquilizó, supe afrontar mejor las situaciones difíciles y muchas otras cosas más que se resumen en que allí, en esa casa sobre ruedas, me encontré a mi misma. Tras muchos años buscando mi sitio, en aquel preciso momento, supe que lo encontré.

Cuando me monté por primera vez en la furgo, lo único que sabía era las cosas que veía en las redes sociales de personas que ya estaban cumpliendo el sueño de vivir una vida nómada.

Por eso, os vamos a dejar por aquí, basándonos en nuestra experiencia, los pros y los contras que tiene vivir en una furgo.

VENTAJAS


La libertad. ¿Te imaginas coger tus cosas e irte, sin fecha de regreso, sin horarios, poder elegir dónde amanecer, o dónde atardecer?


Quizás puedas imaginarlo, pero no sentir lo que

realmente es. Y es que es algo que no se puede explicar con palabras.


Desde que he optado por este estilo de vida, he visto los mejores atardeceres, he encontrado calas mágicas, he pasado horas sin mirar el reloj, he desayunado en la hora de la comida y comido en la hora de la merienda, porque aquí el reloj deja de tener el mismo sentido, los horarios desaparecen y todo se vuelve más simple.


Costes bajos. Hoy en día, es casi imposible comprarse o alquilarse una casa. Los sueldos están por los suelos y los precios por las nubes. Y no hablemos de los gastos que se generan como la luz y el agua. La inversión inicial para tener una furgoneta es mucho menor que en una casa y, el estilo de vida, también es más barato. El agua lo rellenamos de sitios habilitados para ello y la energía la cogemos con la placas solares. Al tener menos espacio, también gastas menos en cosas materiales y te vuelves más minimalista.


Te permite conocer mundo. Nos pasamos la vida trabajando, deseando que lleguen esos días de vacaciones para poder escapar de la rutina e ir a conocer algún nuevo lugar.

Viviendo en furgoneta camperizada, cada día puede ser una nueva aventura y te permite conocer y descubrir lugares nuevos constantemente saliendo, posiblemente, de los recorridos turísticos tradicionales que de otra manera no sería posible.


Naturaleza. Si eres amante de la naturaleza,

este estilo de vida sin duda no te defraudará.

Con la furgoneta puedes despertar y acostarte entre naturaleza si lo deseas.

Puedes levantarte en mitad de la montaña y dormirte al lado de la playa. Conducir por carreteras secundarias que te dejaran sin palabras y comer disfrutando del paisaje que más te guste.


DESVENTAJAS


A pesar de que la vida en furgoneta camperizada parece demasiado bonita y perfecta, no lo es. También hay desventajas e inconvenientes en estilo de vida.

Espacio interior. Suelen tener un espacio reducido, por lo que el orden es un factor bastante importante a tener en cuenta. Esto implica llevar pocas cosas, lo justo y necesario que se vaya a necesitar.


El tener poco espacio también afecta a:

  • La nevera. Esta suele ser bastante pequeña y en ella no pueden ir muchas cosas, por lo tanto, la visita al supermercado se convierte en algo frecuente.

  • El baño. Muchas furgonetas no tienen una zona destinada al baño, lo que conlleva tener que hacer uso de baños públicos o de campings. Las que si tienen baño, suele ser bastante pequeño. En nuestro caso, consta de un plato de ducha y de un potty portátil, de lo cual hablaremos en otro artículo.



La luz y el agua. A pesar de que estos consumos también son una ventaja por su menor coste, la desventaja es que son limitados. Es importante controlar el consumo de energía, sobre todo aquellos días en los que no hay demasiada luz y, con respecto al agua, hay que estar pendientes de llenar y vaciar depósitos en lugares habilitados para ello. Di adiós a las duchas largas y de agua caliente.


Mecánica. No hay que olvidar que se trata de una casa sobre ruedas, y que esta puede tener problemas mecánicos que te impidan continuar con tu viaje. Por eso, es importante tener un buen mantenimiento constante.


Combustible. Este consumo tiene un precio bastante elevado. Gastarás más o menos en función de lo que te muevas.


Cada desventaja, en parte, tiene su punto de ventaja y viceversa. Por lo tanto, depende del estilo de vida que busques y que cosas valores más.